Yo también quiero jugar a ser mecánico, carambas.

Nunca me interesé mucho por los juguetes de niños, la socialización que se da mediante ellos, o por modos de crianza hasta un día en mayo de 2010. Mi primer sobrino nació, y al año y medio, el segundo. Ahora me sorprendo leyendo más y más artículos acerca de padres&feminismo. Quiero saber qué los afecta y cómo, así no esté yo ahí físicamente, así no sea yo su mamá.

Me intrigan y aterrorizan los roles de género, cómo funcionan y cómo son enseñados, lo loca que se pone la gente cuando alguien cruza las estrictas líneas de nuestros sistemas binarios de sexo/género. Me he interesado particularmente en juguetes de niñ@s, cómo son promocionados, por qué son importantes, y por lo chingonsísima que es la idea de juguetes neutros.

La cosa va así: desde cajas registradoras promocionadas para niñas (y ni me meto con que un juguete en el cual el dinero es la diversión hace que mi bendita alma llore), pistolas de agua con niños siendo rudos en la caja (caja azul, duh), juguetes científicos comunmente con hombres jugando con ellos (peligro, Will Robinson, peligro), bebés para cambiar pañales y alimentar que están claramente dirigidos a niñas (porque ser maternal es cosa de viejas locas nada más). La lista sigue y sigue. Chéquense esta paginita (en inglés, lo siento) en la que arrastras un comercial dirigido a niños al AUDIO y un comercial dirigido a niñas al VIDEO y te diviertes (y perturbas, si eres como yo) oyendo el mashup.

Y claro, parte de porque les compro juguetes musicales a mis sobrinos es por mi plan maquiavélico en el que terminan hablando de su tía feminista en una entrevista con Rolling Stone. Pero también lo hago porque creo que son de las cosas más cercanas a neutrales en cuanto a género – al menos en las edades de 1 a 3. Tocar música es súper rudo y chévere, pero también es estar en contacto con emociones, así que es un buen punto medio. No que vaya a hacer una diferencia si lo juntas con los muchos carros y juguetes de construcción y figuras de acción y pistolitas que están ya a la vuelta de la esquina – ¡¿qué mejor momento para empezar a aprender que la violencia y la masculinidad van de la mano que a los 4 años?!

Aún así, quiero pensar que haré aunque sea una mínima diferencia con éste y otros intentos feministas míos. En fin.

Veo muchísimos problemas con los juguetes de niños hoy en día, o más bien en cómo son vendidos. Enseñar a niñas cómo ser mamás (cambiar pañales, etc) no está mal, pero enseñarles a niños y niñas que ser maternal y cuidar la belleza y cocinar son cosas de niñas y naturales sólo en niñas si está mal. Y aunque las pistolas de juguete y esas cosas violentas no son lo mío, venderlas como cosa de niños, y por ende decir que es cosa de hombres pelear y ser violento pero que una niña no debe hacerlo (no es de señoritas bien portadas, obvio) es problemático. No que mejor las mujeres seamos violentas también sea ideal, pero al menos no dice que los hombres siendo violentos es cosa natural y debemos de estar bien con ello. Claro, hay un elemento de violencia en la naturaleza humana, pero también hay un elemento maternal, EN AMBOS SEXOS. ¿Por qué promovemos entonces una pero no la otra? ¿Preferimos tener hombres violentos – en control – que maternales? ¿Por qué enseñamos, aun hoy, que lo natural y normal es que las niñas quieran quedarse en casa a cocinar y que los hombres trabajen, sean activos, sean ‘rudos’?

Ni me estoy metiendo demasiado con la terrible realidad que la mayoría de los juguetes de niño enseña a los chavos cosas que pueden convertirse en un oficio o profesión – doctor, trabajador en construcción, científico – mientras que la mayoría de los juguetes de niña les enseña a peinarse, maquillarse, cuidar bebés y cocinar. Suena a patriarquía. Y a patrañas.

"Las niñas calladitas y los hombres con sus armas" - algún tarado en el siglo XV

“Las niñas calladitas y los hombres con sus armas.”    – algún tarado en el siglo XV

La última vez que fui a una tienda de juguetes, hace un mes, vi lo que había leído pero por no haberlo vivido no había notado lo cruel y lo definitivo de un momento como éste en la vida de un niño o una niña: una mamá diciéndole a su hijo que no le va a comprar una muñeca que el niño señalaba. El niño no tenía más de 5 años, y vio la muñeca y dijo que estaba bonita. Pues sí, las muñecas son bonitas – eso no significa que sea niña o que sea gay (no que ninguna de esas cosas sea mala), sino que tiene ojos y la inclinación humana natural hacia lo estético. Luego la mamá le sugirió mejor un juguete que no alcancé a ver bien pero tenía ruedas y se veía vagamente “masculino”. El niño seguía con que quería la muñeca, y su mamá le dijo que (parafraseo) él era un niño y que los carros eran más divertidos para los niños. Asimismo, ella se veía intranquila, como si a alguien en esa tienda le importara lo que su pobre niño quería. Aunque quien sabe, tal vez si les importaba. Porque la sociedad está siempre cuidando y controlando cualquier cruce de líneas de género, desde que te compran una carriola rosa antes siquiera de que nazcas, hasta la ropa que eligen para enterrarte.

Y, me toca preguntarme, ¿ por qué tanta alharaca acerca de juguetes de niña y niño? Sé que a mi hermano le daría un ataque si le diera yo a mis sobrinos un kit de belleza, pero no entiendo del todo porqué.

[Me enfoco sobretodo en juguetes de niños no sólo porque mis sobrinos son los dos hombres, sino porque el control social que se ejerce es mucho más estricto en niños que en niñas – el mensaje siendo siempre que aunque una chica actuando como chico es inaceptable, es comprensible (y es que, todas tenemos envidia de pene, obvio), pero un niño que quiere actuar como niña es simplemente una aberración y una cosa incomprensible: ¿porqué querría uno ser inferior cuando se es superior por nacimiento? Así que, pues si.]

Pero, ya en serio, ¿qué tiene de femenino un kit de belleza? En especial actualmente, con los chavos cuidando su imagen más y más. Y para más, ¿qué tiene de malo lo femenino? ¿Por qué les estamos enseñando a los chavos que querer jugar a ser un padre que cuida de un bebé es malo, pero chocar coches es bueno? Vaya, no digo que chocar coches sea MALVADO (ni que los vaya a convertir en asesinos seriales, ni nada), pero, vaya, entienden lo que digo…

O, poniéndolo en términos de orientación sexual: ¿Qué parte de jugar con un cepillo y tijeras de pelo va a hacer a un niño homosexual? ¿Somos tan científicamente iletrados que creemos que la clave del deseo sexual por un sexo u otro está en jugar a ser enfermera o ser doctor? ¿Jugar con muñecas hace que te atraigan los hombres? No. ¿Jugar con coches te hace querer con niñas? No.

Además, en cualquier caso, ¿qué tiene de malo si tu hijo es gay? Estamos enseñando a los niños que el que los llamen niñas o homosexuales es lo peor que les pueden decir, y algo terrible por lo que hacer pasar a tus padres – un incidente-en-la-juguetería a gran escala. Y yo me voy mil veces por que mi hij@ ame a alguien – quien quiera que sea – y no porque viva reprimid@ en una caja en la que no cabe, en una caja en la que la mitad de su potencial está escondida detrás de mis prejuicios arcaicos.

Lo peor es que los juguetes son sólo el comienzo, claro. Solo son una pequeña parte de nuestra socialización, de nuestro adiestramiento para caber en cajas diminutas comparadas con el total del potencial humano que cargamos desde que nacemos. Detesto que esta sociedad patriarcal nos dice desde pequeños que tan “masculino” es demasiado masculino para una niña, qué tan “femenino es demasiado femenino para un niño. Honestamente, yo quiero que mis sobrinos sean buenos seres humanos, y dudo que una muñeca o un juego de maquillaje o una cocineta fuera a cambiar eso.

La sociedad nos dice que supervisemos el cuerpo y comportamiento y decisiones de otros, que supervisemos a los padres que compran juguetes o ropa “neutros” o del sexo opuesto, que vigilemos a los maestros que no marcan diferencias claramente, que vigilemos nuestra propia sexualidad con el miedo e inseguridad constante de que no estemos jugando bien nuestro papel, vigilando que nuestros gustos definan suficientemente claro nuestro género. Y esa vigilancia no está sirviendo nuestros intereses ni a nuestra sexualidad ni a nuestro sentido de identidad en ningún sentido. Está sirviendo al sistema paranoico que depende demasiado en modelos binarios y en la obediencia, complacencia y eficiencia de todos. Y en esa paranoia, nos hace creer que si cruzamos ciertas líneas nuestra realidad va a colapsar. Pero no lo ha hecho, y no lo hará.

Sólo estamos cruzando líneas si creemos que esas líneas existen en primer lugar. Y cuando se es niño, hasta la idea de tener líneas es ridícula y cruel.

 

Necesitamos el feminismo porque no existen los "juguetes de niño" o "de niña" y los colores son para todos. =)

Necesitamos el feminismo porque no existen los “juguetes de niño” o “de niña” y los colores son para todos. =)

 

Más de roles de género, juguetes y socialización:
Teorías sobre adquisición de género

Radio-reportaje.- Juguetes Sexistas: Roles obsoletos en nuestra sociedad (YouTube)

La Barbie o el Action Man | Juguetes y roles de género | Gónadas, plumas y viceversa

 

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